Nuestro huerto escolar es un espacio verde para desconectar, aprender y reconectar con la naturaleza. El sol calentando la piel, el canto de los pájaros de fondo y el olor a tierra nos han acompañado en una experiencia simplemente maravillosa.

Porque aprender también es ensuciarse las manos, cuidar la tierra y compartir momentos que se quedan en la memoria.

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